
¿Por qué te hieren si regalas sombra? ¿Por qué te secan si regalas sabia?
¿Ingratitud tanta a nadie asombra?
¿Asesinos son o moran en Babia?
A estos que te matan fuego les diste,
tus dulces frutos sus mesas colmaron.
A sus ojos boscajes ofreciste
y por pago tu tronco cercenaron.
(Antonio Herrera)